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domingo, 16 de febrero de 2014

RECOLECCIÓN DE MATERIAL PICTÓRICO (ruta de La Serrana)

Domingo, mediados de Febrero.
Después de semanas de lluvia y nieve, la montaña nos ofrece un día luminoso.
Quedo con Chuchi para patear unas horas por la ruta de la "Serrana de la Vera". Según la tradición oral: se trataba de una mujer cazadora, de gran belleza y fortaleza, que habitaba en los montes de Garganta la Olla. Llevaba, a los hombres que cruzaban sus territorios, a su cueva para matarlos después de hacer el amor con ellos (recuerdo, que de pequeño, mi padre nos cantaba un romance de sus andanzas).
Al poco de iniciar la ruta, cruzamos un sugerente puente con una inscripción que no conseguimos descifrar. Ascendemos entre bosques de roble y castaño, cerezales y multitud de regatos hasta llegar a las últimas praderas de la montaña.
Hacemos un alto en una de ellas que posee un  majestuoso castaño dividido en dos, de cuyas raíces mana una fuente. Comemos al lado de antiguas casas de heno con el fondo de espectaculares cascadas.
En la bajada, cerca del camino, recibo el impacto visual de un yacimiento de tierra amarilla anaranjada. Aprovechando la oferta generosa de la Madre Tierra, recolecto varios kilos del preciado material. Se trata de una hermosa tierra semiarcillosa con betas ahumadas ligeramente iridiscentes de oxido de hierro.
Al pasar de nuevo por el puente, los rayos oblicuos del tenue Sol invernal inciden sobre la inscripción desvelándonos su mensaje: “HÍÇOSE ESTA PUENTE AÑO DE 1725”… y volamos con la mente a aquella época.
Ya en casa, acaricio con mis manos la tierra disfrutando de su tacto mientras me recreo con las posibilidades pictóricas que me ofrece.
Gracias.

  
photo by antòniu



photo Internet







photo by antóniu














jueves, 13 de junio de 2013

MADRE UNIVERSO

"Mairi Universu"

lunes, 3 de junio de 2013

DESPLIEGA TUS ALAS

Despliega tus alas,
con todo el colorido de sus plumas...
y déjate volar.
"Eu por exemplo"




lunes, 25 de marzo de 2013

Recolección de material pictórico (micas)

Domingo, otro día invernal de primavera. De nuevo, tocaba hacer recolecta de material pictórico… en esta ocasión, micas.
Sin más dilación, me sumergí en las profundidades del bosque, ascendiendo al encuentro con el camino que lleva a las últimas praderas de la montaña. La tierra de dicho camino es un santuario de la mica: cada dos pasos se pueden encontrar preciosas piezas de variados tamaños, tonalidades y brillos (plateada, negra, ahumada, rosada, transparente etc.)
Sin duda alguna son un auténtico regalo para mis cuadros. Me apasiona depositarlas en los ropajes de las figuras, en las alas de los seres fantásticos, en los corazones, en las estrellas. Aparte de aportar a las tablas pequeños destellos de luz, pretendo dejar cierta impronta (como se sabe la mica repele lo negativo).
Aproveché mi recorrido para conectar intensamente con la naturaleza y los fenómenos: las yemas de los árboles deseando acariciar a la primavera, enormes ejemplares de robles seculares, caprichosas rocas, el musgo saciado de lluvia más verde que nunca, el agua en la cara, las manos heladas de rebuscar en el suelo húmedo, la niebla…
Al final, recolección perfecta… un precioso día de “primavierno”.      



























domingo, 24 de marzo de 2013

Recolección de material pictórico (cuarzos)... y algo más

Jung definía a la sincronicidad como la unión de los acontecimientos interiores y exteriores de un modo que no se pueden explicar pero que tienen sentido para el observador. Hay eventos en la vida (aparentemente fruto de la casualidad) que por qué negarlo, impregnan de cierta magia existencial, aportando al mismo tiempo simbolismo, esclarecimiento y armonía.
Hace unos días, medio dormido, en un estado semi-onírico, me vino como en un flash una imagen: me veía colocándome en el cuello un cordón con un cuarzo bastante grande y supercristalino, sin duda alguna como protección… y ahí quedó la cosa.
Ayer, amaneció el día lluvioso y frío pero decidí dar un paseo en compañía de los perros (y el gato) por los alrededores del Taller de la Montaña.
Como de costumbre me dirigí a la “Montaña de Cuarzo” y a pesar de la espesa lluvia decidí buscar algún cuarcito cristalizado para aplicar a mis cuadros. Bajo mi paraguas, examiné el suelo y sorprendentemente enseguida empezaron a salir muchas piezas ideales para mi objetivo… pero por primera vez en años sentí el impulso de buscar algún cuarzo grande, más allá del mero planteamiento pictórico… y al instante, oculto entre la tierra mojada vi surgir la punta de un enorme cristal de cuarzo de tonalidad ligeramente ahumada (rara)… y a continuación otro más grande… y así varios.
No daba crédito al hallazgo, sin duda el más sorprendente después de años y años de recogida de cuarzos.
Posteriormente, recapacité, recordé y todo parecía encajar.
Lavé los cuarzos en un charco y de vuelta, la lluvia se fue transformando en nieve en medio del bosque… Y también encontré una piedra corazón.
Ya en casa, junto a la estufa, los dispuse bien colocaditos en la mesa. Me sentía muy bien, orgulloso… como con cierta complicidad conmigo mismo y si cabe con el Universo.   











 






























eARTh

Escolumpiu Mairi Tierra